Sí, es posible, las circustancias de la vida en ocasiones hacen que nos desanimemos, y nos llevan a creer que estamos mejor sin el tratamiento, lo abandonamos y eso provoca una recaída.
Según los expertos el mayor problema dentro del trastorno bipolar son las recaídas. A mi después de cinco años tuvieron que ingresarme de nuevo. Durante un proceso judicial acumulé estrés suficiente para desembocar en una fase maníaca. Pero esta vez el ingreso no fue tan traumático, me ajustaron la medicación y en una semana ya estaba en casa. Pero este ingreso me sirvió para comprender y valorar muchas cosas:
1.- La importancia del sueño, antes no se la daba.
2.- Asistir a la asociación.
3.- Tomarme bien la medicación.
Con esto y la ayuda de psiquiatras y psicólogos, y lo que pongo de mi parte espero no volver a recaer. Porque las recaídas te llevan a volver a ingresar y volver a empezar otra vez el mismo proceso.
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