martes, 21 de julio de 2009

EL DESPERTAR

Soy una persona que hace cinco años le dignosticaron que... padecía una enfermedad mental llamada trastorno bipolar. Después de sufrir un brote psicótico maníaco me ingresaron en un hospital psiquiátrico durante diecisiete días. Me trataron con HALOPERIDOL ANTIDEPRESIVOS, ANSIOLÍTICOS Y LITIO y desde entonces estoy luchando con esta enfermedad que cada día me desconcierta más y me roba independencia. Todos los días por la mañanas me levanto con un objetivo: que no pueda dominarme la enfermedad. Hay días que lo consigo, pero los efectos adversos son muchos: en primer lugar soy muy sensible a todas las cosas que me suceden, soy muy perfeccionista, algo maniática, indecisa y el miedo algunas veces me paraliza ... cuando estoy en un estado de bajón me cuesta mucho levantarme, pero tengo algo que me ayuda: tengo mucha fuerza de voluntad y grandes dosis de paciencia. En los episodios eufóricos mi mente se agiliza de una manera increible y llega algún momento que mi cerebro no asimila todas las cosas que piensa a la vez. Pero esto no ocurre siempre suelen ser épocas de estrés que cuando van desapareciendo uno se siente mejor y lleva una vida normal. Las personas maniacas depresivas (bipolares) somos muy complicadas cuando estamos en una fase maniaca: somos personas muy habladoras, superactivas comenzamos varios trabajos a la vez, cambiamos los muebles de sitio. Estamos pletóricas nos influye hasta el color de la ropa que llevamos (suelen ser colores alegres)... Que no tiene nada que ver cuando se tiene una fase depresiva. Todo esto forma un desconcierto entre la familia y los amigos, que no saben como solucionar, porque en esta fase estás genial. Convences a todo el mundo de que no estás enfermo. Te crees más inteligente que los demás. Pero cuando entras ya en la depresión todo cambia, dejas de comer, de dormir, te metes en ese pozo que no puedes salir. Y los amigos te recomiendan hacer cosas y tu dices que "sí" pero no eres capaz de nada. Pero cuando los tratamientos funcionan y pasa el tiempo la vida es más normal (pero esta enfermedad es asi por lo menos para mi). Muchas veces ya no sabes si estas actuando bien ó mal. Si te ries cuando no es momento, etc... Yo muchas veces cuando hablamos del tema me da mucha vergüenza porque la gente no entiende nada. En este momento a mi la medicación me funcionó muy bien. La asociación de enfermedades mentales ALUME me ayudó a integrarme otra vez en el mundo. Y ahora puedo llevar una vida digna. Quiero dar un pequeño truco que me funciona en los momentos que la cabeza me juega una mala pasada. Es hacer un diario o simplemente unas notas donde podamos rebobinar pasando dos ó tres días y veamos si pensamos lo mismo y asi poder ponernos en alerta y conocernos mejor a nosotros mismos.

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